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Invasión estadounidense a Panamá - Operación Causa Justa 1998



Bajo el nombre de “Operación Causa Justa (Operation Just Cause)”, el 20 de diciembre del año 1989 se llevó a cabo la invasión estadounidense a Panamá. Dicha acción militar fue dirigida por el Ejército de los Estados Unidos y tuvo como fechas desde el 20 de diciembre de 1989 hasta el 31 de enero de 1990. Durante la administración de George H. W. Bush, la Operación Causa Justa tenía un objetivo específico: capturar a Antonio Noriega, dictador militar que días antes había declarado la guerra contra Estados Unidos. En la siguiente nota, se presentará un breve contexto de lo sucedido, así como la reacción de la comunidad internacional y, finalmente, una breve reflexión desde la tradición neorrealista en relaciones internacionales.


A modo de contexto, Antonio Noriega comienza su carrera militar en la Escuela Militar de Chorrillos, en Perú, donde es reclutado por los servicios de inteligencia estadounidense como un informante clave para la lucha contra la insurgencia en Centroamérica y América del Sur. Con la Guerra Fría en su apogeo, Noriega se convirtió en un aliado valioso para los Estados Unidos preocupados por la creciente influencia de Cuba en Centroamérica, el triunfo de la revolución sandinista en Nicaragua y el avance de las guerrillas en El Salvador. Así, Washington no tuvo inconvenientes en ignorar los casos de represión hacia los opositores del régimen y su cada vez mayor relación con el narcotráfico (BBC, 2017). Durante el mandato de Noriega, que se consolida luego de la muerte del general Omar Torrijos, Panamá se convirtió en un enclave importante para la contrainsurgencia, permitiendo que se establecieran puestos de escucha contra el régimen sandinista, permitiendo también que Panamá se usara como conducto para el dinero y las armas estadounidenses.


En ese sentido, es necesario analizar cómo es que Noriega pasa de ser un aliado importante para Estados Unidos a una de las personas más buscadas, por quién se llegó a ofrecer 1 millón de dólares por cualquier información que condujera a su captura. Existen diversos factores que llevan al declive de la influencia de Noriega, sin embargo, resaltaremos tres. El primero de ellos es la creciente brutalidad de Noriega contra sus opositores. Luego del asesinato de Hugo Spadafora en 1985, la visión de Washington hacia Noriega comienza a tornarse más conflictiva. El segundo hecho es que Noriega exige y consigue el cierre de la Escuela de las Américas en territorio panameño. Dicha escuela formaba militares latinoamericanos con un marcado contenido anticomunista por parte del propio Departamento de Defensa de los Estados Unidos (El Pentágono). Un último hecho es que Noriega termina siendo acusado formalmente por dos grandes jurados federales de Estados Unidos por tráfico de drogas y es sacado de la nómina de la CIA (The Guardian, 2010). Ya reforzada la imagen de dictador y narcotraficante contra Noriega, el gobierno estadounidense inicia la Operación Causa Justa, costando la vida de cientos de personas.


Respecto a la reacción de la comunidad internacional, esta fue muy crítica hacia Estados Unidos. Diversos gobiernos latinoamericanos condenaron rotundamente el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra el general Antonio Noriega. Argentina, Brasil, México, Venezuela y Perú criticaron la acción como una interferencia en los asuntos soberanos de una nación compatriota. De esta manera, Nicaragua puso en alerta a sus tropas, Venezuela señaló que no reconocería al nuevo gobierno hasta que las tropas estadounidense fueran retiradas, Brasil realizó un vehemente llamado para que se encuentra una solución pacífica e inmediata a la crisis, México consideraba que la crisis panameña debía ser resuelta solo por el pueblo panameño, y Cuba condenó la acción como “una nueva nueva agresión imperialista contra los pueblos latinoamericanos” (The New York Times, 1989). Asimismo, La Asamblea General de las Naciones Unidas con el voto de 75 países condenó la invasión, la OEA deploró la invasión y pidió el retiro de tropas estadounidense, incluso el Consejo de Seguridad de la ONU, con la iniciativa de 7 países, inició un proyecto de resolución exigiendo la retirada de fuerzas estadounidense, que luego fue vetado por Francia, Reino Unido y Estados Unidos (United Nations, 1989). En suma, tanto países como organismos internacionales condenaron fuertemente el accionar de los Estados Unidos.


Es importante resaltar la posición soviética, ya que es el conflicto URSS-USA el que articula la Guerra Fría. Cuando Noriega decide dar la espalda a Estados Unidos y establecer lazos más estrechos con el bloque comunista, el posible desenlace no convenía para los intereses de Estados Unidos. Durante aquella época, Moscú brindaba apoyo a todos los movimientos y gobiernos antiimperialistas, pero sin interferir en sus asuntos internos. La posible aparición de una segunda Cuba en América Latina era simplemente una opción que Washington no podía permitir. En un reporte para Los Angeles Times, Masha Hamilton resalta la posición soviética. El Kremlin emitió un comunicado en el que calificó la intervención militar como “un desafío para la comunidad internacional [...] y una flagrante violación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas”. Resalta también el enfoque de los medios soviéticos, que consideraban las acusaciones de drogas contra Noriega como infundadas y que Estados Unidos “ha apuntado a Panamá debido al interés en obtener el control del Canal de Panamá” (Los Angeles Times, 1989).


Desde el neorrealismo podemos presentar dos ideas, no sin antes contextualizar lo que entendemos por neorrealismo o realismo estructural. En el clásico trabajo de El hombre, el Estado y la guerra, Kenneth Waltz explica los factores que llevan al conflicto entre países. Dos principales características resaltan de su trabajo. El primero es que considera al sistema internacional anárquico como principio ordenador y estructural (en contraste a otros enfoques que analizan al sistema internacional como jerárquico). Una segunda característica es lo que buscan los estados: si bien piensan en términos de poder, no solo lo maximizan para preservar su seguridad (como lo señala la tradición clásica realista), sino dirigen sus acciones hacia el balance de poder (Waltz, 2013). Respecto al segundo punto, es importante resaltar las dinámicas políticas en la región de Centroamérica durante la época. Como se señaló líneas arriba, con un mayor ascenso de movimientos antiimperialistas y la creciente relación de Noriega con Moscú, Estados Unidos necesitaba tomar acciones para generar un balance de poder y mantener intacta su esfera de influencia.


Como señaló Kenneth Waltz en una entrevista, “la Guerra Fría tiene sus raíces en la estructura de la política internacional y perdurará mientras dure esa estructura”. Es así que la teoría no puede predecir cuándo es que suceda un evento en específico como la invasión a Panamá, pero sí puede explicar bajo qué directrices un Estado actúa (Halliday, 1998). Ello resulta importante porque nos centra en un debate dentro de las ciencias sociales: el problema de la agencia y la estructura. En el caso que hemos explicado, ¿de qué depende una acción militar? ¿Es del gobierno de turno o las condiciones en la dinámica internacional llevan a que dicho Estado actúe de esa manera? Estas preguntas se vuelven más relevantes si tenemos en cuenta el cambio de condiciones en la estructura anárquica del sistema internacional: el ascenso de China, una reemergencia por parte de Rusia, un relativo declive de la influencia estadounidense e incluso el contexto de la Covid-19. Dicho de otro modo, necesitamos estar alerta sobre cuáles son los factores que llevan a los países a tomar ciertas decisiones, ya que no siempre el multilateralismo y la cooperación serán una opción.


Referencias


BBC. (2017). Muere a los 83 años Manuel Antonio Noriega, «el último general de la era militar» de Panamá. bbc.com. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-39203174

Halliday, F. (1998). Interview with Kenneth Waltz. Review of International studies. https://core.ac.uk/download/pdf/221434.pdf

Los Angeles Times. (1989). Combat in Panama: Western allies and East bloc countries divide along predictable ideological lines. latimes.com. https://www.latimes.com/archives/la-xpm-1989-12-22-mn-707-story.html

The Guardian. (2010). Manuel Noriega - from US friend to foe. theguardian.com. https://www.theguardian.com/world/2010/apr/27/manuel-noriega-us-friend-foe

The New York Times. (1989). Fighting in Panama: Latin America, U.S. denounced by Nations touchy about Intervention. nytimes.com. https://www.nytimes.com/1989/12/21/world/fighting-panama-latin-america-us-denounced-nations-touchy-about-intervention.html

United Nations. (1998). S/21048 - SC. https://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=S/21048

Waltz, K. (2013). El hombre, el Estado y la guerra. Un análisis teórico. México D. F.: CIDE.


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