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El (im)predecible futuro del Grupo de Lima: III

Publicado: 27 de setiembre de 2021

Elaborado por: Sergio Romero Miraval


En las dos versiones anteriores, señalamos la incertidumbre respecto del Grupo de Lima, la coalición ad-hoc de países de la región con un fin en específico: denunciar el autoritarismo en Venezuela y avanzar en la restauración de la democracia. Una constante ha sido la falta de claridad del presidente Castillo y su gobierno sobre la crisis política y económica en Venezuela. Como mencionamos anteriormente, el presidente Castillo ha brindado señales sobre el tipo de relación que no forjará con el gobierno venezolano, pero han sido pocas y difusas las señales respecto de lo que sí hará (incluyendo el futuro del Grupo de Lima). El escenario ha cambiado y tanto el Canciller Maúrtua como el presidente Castillo han podido presentar ante la región y la comunidad internacional una política exterior más clara y definida. En el presente artículo, analizaremos brevemente los discursos brindados por el presidente Castillo, así como el funcionamiento (en retrospectiva) del Grupo de Lima y brindaremos algunas reflexiones.


Con ocasión del vigésimo aniversario de la Carta Democrática Interamericana, en sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, el Canciller Maúrtua resaltó la importancia del instrumento regional promovido por el Perú en la OEA y destacó los beneficios de los valores democráticos para el desarrollo económico y social (Perú en la OEA, 2021). De igual forma, el Canciller mencionó dos aspectos importantes. El primero de ellos es la ponderación de las “medidas legales como consecuencia de la ruptura del orden democrático de un Estado miembro” y añadió que las sanciones y mecanismos aislacionistas no son necesariamente útiles para el restablecimiento de la democracia. El segundo es que pidió fortalecer la búsqueda de consensos, a la vez que se debe preservar y respetar los principios de no injerencia y no intervención (OAS Videos, 2021).


Si bien existían diferentes posturas políticas y enfoques en los discursos, el Grupo de Lima era un espacio desde la región para la región. Las declaraciones del Canciller en el Consejo Permanente de la OEA no son asunto menor. Existe una amplia discusión académica sobre el desenvolvimiento de las sanciones políticas y económicas alrededor del mundo. Eland (1995) estudia las sanciones económicas como herramienta de una política exterior, llegando a la conclusión de que un máximo efecto sucede a corto plazo y a largo plazo se disipan los efectos de las sanciones. George Shambaugh (1999) analiza a detalle 66 episodios de sanciones desde 1949, incluyendo las sanciones estadounidenses a sectores como las industrias de energía, informática y telecomunicaciones a Irán, Cuba y Libia. El análisis estadístico demuestra lo limitado y mal aplicado que han sido las sanciones en política internacional. En la misma línea, Portela (2010) analiza las limitaciones de las sanciones por parte de la Unión Europea y las condiciones muy específicas en las que las mismas son eficaces. Así, estamos frente a una discusión que considera a las sanciones políticas y económicas o limitadas o simplemente ineficaces a largo plazo.


En el caso venezolano, es mucho más amplia la literatura académica sobre lo ineficaces que han sido las sanciones e incluso los efectos negativos que han tenido sobre la población venezolana. Desde el 2014, Estados Unidos ha impuesto más de 50 medidas unilaterales y coercitivas hacia Venezuela, se han congelado activos financieros venezolanos, se ha negado el acceso a los sistemas financieros internacionales entre otras sanciones. Zakrison (2019) discute los efectos de las sanciones en la salud pública, considerando que los fondos para programas de asistencia sanitaria provienen de la petrolera estatal PDVSA, cuyos fondos están congelados. De manera mucho más crítica, Weisbrot y Sachs (2019) concluyen que, debido a las sanciones económicas, se redujo la ingesta calórica, aumentaron las enfermedades y la mortalidad, desplazando a venezolanos como resultado del empeoramiento de la crisis económica y la hiperinflación. A nivel político, la estrategia del “cerco diplomático” y el apoyo como presidente encargado a Juan Guaidó no han brindado resultados. A 7 años de comenzadas las sanciones económicas y 4 de la creación del Grupo de Lima, el gobierno de Nicolás Maduro no parece brindar señales de un fraccionamiento interno, lo suficiente para abrir más espacios a la oposición o dejar de contar con el respaldo de las Fuerzas Armadas. Tal análisis resulta independiente de si consideramos o no un autoritarismo el gobierno de Nicolás Maduro, por lo cual es necesario abrir la discusión sobre el funcionamiento de las sanciones políticas y económicas en la región.


En la VI Cumbre CELAC, el presidente Castillo mencionó hacia el final de su discurso que el Perú sostiene y sostendrá relaciones diplomáticas con todos los países de América Latina y del mundo sin ninguna distinción. El reconocimiento de relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharahui Democrática (RASD) parece ser muestra de ello. En ese sentido, cabe recordar la postura del gobierno del Uruguay: si bien brindó apoyo a Juan Guaidó como presidente encargado, no ha roto relaciones diplomáticas con Venezuela, reconociendo el poder de facto con el que cuenta el gobierno de Nicolás Maduro. Frente al Consejo Permanente de la OEA, el presidente Castillo resaltó la necesidad de generar espacios de consenso y unidad en los países de la región. Si bien centró su discurso en las desigualdades sociales y económicas aún persistentes en el Perú, consideró a la OEA como el espacio de diálogo y concertación por excelencia en la región. Finalmente, en su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Castilló señaló que frente a la presente debilidad del multilateralismo, la diplomacia social será fundamental para su gobierno. Asimismo, mencionó que, con su elección, el Perú ha elegido un camino de cambio social con estabilidad macroeconómica y manifestó su compromiso con la justicia social.


Frente a las anteriores declaraciones, parece existir indicios de que, en efecto, habrá un giro en la política exterior del Perú. Ahora, ello no implica un cambio radical de la política exterior, sino por el contrario, una visión más estratégica o solidaria con algunos países de la región y el mundo. Claro está, sin abandonar los principios rectores de la misma, tales como la promoción del Perú como destino de inversiones económicas, la promoción de la democracia, la resolución pacífica de conflictos y una buena relación con los países de América Latina.


Para el portal La Encerrona (2021), Farid Kahhat menciona que el Grupo de Lima se crea con el fin de marcar distancia de la posición belicista de la administración Trump respecto a Venezuela y la ineficacia de la OEA para solucionar la crisis venezolana. En esa línea, Ramiro Escobar en una entrevista con Epicentro TV (2021) señala que el propósito del Grupo de Lima era plantear una presión diplomática a Venezuela, pero siempre en el marco de una resolución pacífica. Cabe recordar un punto de quiebre importante: la votación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en 2019. Dicha votación planteaba abrir la posibilidad del uso de la fuerza frente a amenazas de la seguridad en la región, postura promovida por el gobierno de Estados Unidos y adoptada por Brasil y Colombia (países miembros del Grupo de Lima). El voto de la delegación peruana fue de abstención, sumada a otras delegaciones que votaron en el mismo sentido e incluso en contra, impidiendo la activación del TIAR. Con ello, quedaba claro que desde un principio algunos países -como el Perú- tenían una postura clara frente a la situación venezolana, no siendo lo mismo para otros países miembros del Grupo de Lima, mostrando una clara división interna.


Como hemos mencionado en las versiones anteriores de este artículo, existe un consenso internacional en que el Grupo de Lima no ha sido eficaz para solucionar la crisis política en Venezuela. Asimismo, algunos miembros del Grupo de Lima han considerado al mismo un fracaso y decidieron salirse del mismo. Sumado a ello, las negociaciones en México entre el gobierno venezolano y la oposición junto a la iniciativa del Grupo Internacional de Contacto parecen ser el camino adecuado para la resolución de la situación venezolana. En este escenario, consideramos que existe un principio que el gobierno de Pedro Castillo no debería abandonar: la resolución pacífica y latinoamericana de la crisis venezolana. Este fue el principio rector por el que se formó el Grupo de Lima, pese a que haya sido muy poco eficaz. Así, retomamos una idea de la primera versión: el Perú debe sopesar si, para nuestros intereses (solucionar la crisis política en Venezuela, regularizar la situación de migrantes venezolanos y promover la democracia en la región) sigue siendo viable impulsar el Grupo de Lima o, de no ser ese el caso, virar a la articulación con otra coalición de países e incluso reconocer a Nicolás Maduro como interlocutor válido para las negociaciones. Siguiendo las declaraciones de nuestro representante ante la OEA Harold Forsyth (El Comercio, 2021), el Grupo de Lima “ha cumplido su ciclo” y, a nuestra consideración, su futuro es cada vez más predecible.


Referencias


El Comercio. (2021, 20 septiembre). Embajador peruano ante la OEA: “El Grupo de Lima ha cumplido su ciclo”. El Comercio Perú. https://elcomercio.pe/politica/gobierno/harold-forsyth-embajador-peruano-ante-la-oea-el-grupo-de-lima-ha-cumplido-su-ciclo-nicolas-maduro-venezuela-nndc-noticia/


Eland, I. (1995). Economic sanctions as tools of Foreign Policy (1.a ed.). https://www.taylorfrancis.com/chapters/edit/10.4324/9780429493935-3/economic-sanctions-tools-foreign-policy-ivan-eland


Epicentro TV. (2021, 20 septiembre). #ParaEntender: El Grupo de Lima [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=-hWiZQDaKdY


Marco Sifuentes. (2021, 10 septiembre). ¿Qué pasó con el Grupo de Lima? [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?t=291&v=qG6SI-TmIjA&feature=youtu.be


OEA Videos. (2021, 17 septiembre). 2021 Sep 17 Virtual Meeting of the Permanent Council [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=5YPBKucfyeY&list=PLkh9EPEuEx2tO_dYqEE8jshWUzrRTo41N&t=3986s


Portela, C. (2010). European Union sanctions and Foreign Policy: when and why do they work? (1.a ed.). https://www.taylorfrancis.com/books/mono/10.4324/9780203847510/european-union-sanctions-foreign-policy-clara-portela


Representación Permanente del Perú ante la OEA. (2021). Perú mantiene intacta su convicción sobre la democracia, afirma Canciller. peruoea.org. https://www.peruoea.org/peru-mantiene-intacta-su-conviccion-sobre-la-democracia-afirma-canciller/


Shambaugh, G. (1999). State, firms and Power: successful sanctions in United States Foreign Policy (2.a ed.). SUNY Press. https://play.google.com/store/books/details?id=OK8vEUYf6EAC&rdid=book-OK8vEUYf6EAC&rdot=1&source=gbs_atb&pcampaignid=books_booksearch_atb


Weisbrot, M., & Sachs, J. (2019). Punishing civilians: US sanctions on Venezuela. Taylor & Francis, 5. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/05775132.2019.1638094


Zakrison, T. (2019). US sanctions in Venezuela: help, hindrance, or violation of human rights? The Lancet. https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(19)31397-2/fulltext

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