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Reflexiones sobre el impacto del COVID-19 en los refugiados


El COVID-19 (en adelante, coronavirus) sigue cruzando fronteras de manera alarmante y ha puesto en aprietos a Europa; pues, el número de infectados sigue creciendo exponencialmente. De forma que la Organización Mundial de la Salud - OMS ha señalado que Europa es el nuevo epicentro de la pandemia, pues ya superó el número de casos reportados en China [1]. Esta situación es preocupante para una región que, desde el 2015, vive una crisis de refugiados que sigue sin ser solucionada y que ya ha recibido 19,000 refugiados y migrantes (esta cifra incluye a las llegadas por mar y por tierra, según datos estadísticos proporcionados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR, con fecha hasta el 23 de marzo de este año) [2].


La crisis sanitaria por el coronavirus no solo ha puesto en evidencia los débiles sistemas de salud y demás problemas de varios Estados, donde Europa no es la excepción, sino también ha puesto en relieve la vulnerabilidad de muchos sectores de la sociedad. Si bien es cierto, existen grupos de personas que podrían verse más afectados, es decir la población de riesgo, quienes son los adultos mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes (como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes) [3]; este grupo llamado población de riesgo es mucho más extenso, porque los refugiados también son una población vulnerable que sufre por la pandemia. En efecto, el impacto del coronavirus en los refugiados será mucho mayor y duro por la crítica situación de vulnerabilidad constante en la que viven día a día.


Cabe precisar que la presente nota desarrollará brevemente la situación de los refugiados en Europa, lo cual servirá de ejemplo para demostrar la vulnerable situación de los refugiados en el resto del mundo. Así, el lector podría preguntarse de qué formas el coronavirus podría afectar a los refugiados. Por motivos de extensión, este artículo se centrará en dos (2), la cuales son probablemente las más importantes.


Primero, por las medidas impuestas por los Estados, como los europeos, para evitar la propagación del virus. Entre ellas, el cierre de fronteras, como lo hizo la Unión Europea (UE) a los ciudadanos extranjeros; además, lo hecho por Estados, como Alemania que suspendió temporalmente el acuerdo de refugiados con Turquía, por lo que ya no están recibiendo refugiados [4].


Otra medida es la suspensión temporal de los programas y viajes de reasentamiento de los refugiados, decisión tomada por el ACNUR y la Organización Internacional para la Migración - OIM debido al peligro de exposición que implicaba los viajes para los refugiados [5]. Aunque en situaciones como estas la cooperación internacional y el trabajo en conjunto son factores determinantes para superar estas crisis y aislarse no es una solución adecuada; muchos Estados optaron por lo segundo, frente a la rápida y alarmante propagación del virus. Pero muchas de estas medidas tienen un costo y los refugiados son los más perjudicados.


En este sentido, ¿cuáles son las consecuencias de estas medidas para los refugiados? Una primera consecuencia sería que, frente al cierre de las fronteras, podrían promoverse medios irregulares para cruzar las fronteras y muchos criminales aprovecharían tanto la desesperación como la vulnerabilidad de los refugiados. Una segunda consecuencia sería que la suspensión de los viajes y programas de reasentamiento afecten el derecho de reunificación familiar de los refugiados. Además, de que la medida afecta a todos los viajes, incluyendo el de los refugiados que ya estaban en camino, generando que muchos de ellos queden varados, situación que los expone a diversos peligros, entre ellos, adquirir el virus [6].


Segundo, unas de las recomendaciones básicas y fundamentales para evitar que el coronavirus se siga expandiendo, como lo está haciendo ahora, y que podrían dar cierta sensación de seguridad, son lavarse las manos y evitar el distanciamiento social. Pero, ¿cómo estas medidas pueden ser aplicadas si la persona no tiene acceso a servicios básicos como al agua potable, si tampoco tienen jabón ni mucho menos algún tipo de desinfectante? Asimismo, es muy complicado que una persona cumpla con el distanciamiento social si vive en un campo de refugiado o suburbios, donde el hacinamiento es casi una característica innata y donde predomina la suciedad. Además, debemos tener en cuenta que, probablemente, estas personas tampoco tengan acceso a la información necesaria sobre esta enfermedad y las precauciones a tener. Esta es la realidad de miles de refugiados en Europa, especialmente en las islas griegas de Lesbos.


A lo anteriormente dicho se le suma el hecho de que los refugiados son muchas veces ignorados frente a situaciones de crisis como esta, ya que suelen quedar fuera tanto de los planes nacionales de preparación y respuesta a los desastres y epidemias; inclusive, el permitirles acceder a información relevante con las facilidades necesarias en temas relacionados a los idiomas puede llegar a ser un problema [7]. Probablemente, esto explica por qué los refugiados son olvidados en situaciones como estas. Por ello es necesario garantizar la plena inclusión de los refugiados y otras poblaciones vulnerables en estos planes con todas las garantías necesarias.


Por otro lado, la situación de los refugiados se complica aún más, pues la mayoría de ellos no tienen acceso a un servicio esencial y tan básico como es el acceso a un sistema de salud eficiente, especialmente en una crisis sanitaria como esta. Incluso, si es que lo llegasen a tener, es insuficiente y con desigualdades.


Esto resulta crítico, pues los refugiados son vulnerables a cualquier enfermedad debido a que suelen vivir en condiciones de hacinamiento, falta de saneamiento y sin acceso a programas de salud o vacunación adecuados [8]. Por ello, una respuesta efectiva como es en el caso del coronavirus puede complicarse si los sistemas de salud pública son débiles o se ven saturados (como ha sucedido en Estados como Italia) [9].


Algunas personas expresan que, en estos momentos de crisis, los Estados deben priorizar la garantía de los derechos y protección de sus nacionales. Pero, aparentemente, los Estados olvidan que los refugiados también tienen derechos por lo que deben recibir un trato igual a los de sus nacionales.


Por lo antes expuesto, queda claro que ante una crisis sanitaria como estos diversos derechos de los refugiados son vulnerados como es el derecho a la vida, el derecho a la salud, por mencionar algunos. Por ello, consideremos que los Estados y la Comunidad Internacional deben asumir responsabilidad por los refugiados, realizar acciones y tomar medidas tanto para protegerlos como para reducir el impacto de la pandemia en ellos.



Por último, es importante concluir que estamos ante un virus que no diferencia entre clases sociales ni conoce fronteras o nacionalidades. Por ello, ha expuesto las desigualdades de los sistemas de salud en el mundo, siendo, probablemente, lo más afectados la población vulnerable, entre ellos, los refugiados quienes por su condición de vulnerabilidad no deben ser ignorados.




Referencias:


[1] El País. Consulta: 30 de marzo del 2020. Véase en: https://elpais.com/sociedad/2020-03-13/europa-se-ha-convertido-en-el-epicentro-de-la-pandemia-del-coronavirus.html

[2] ACNUR. Operational Portal Refugee Situations. Consulta 25 de marzo del 2020. Véase en: https://data2.unhcr.org/en/situations/mediterranean

[3]OMS. Consulta 30 de marzo del 2020. Véase en: https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses

[4]BBC. Consulta 25 de marzo del 2020. Véase en: https://www.bbc.com/news/world-europe-51905129

INFOBAE.Consulta 30 de marzo del 2020. Véase en: https://www.infobae.com/america/agencias/2020/03/18/alemania-suspende-programa-de-acogida-de-refugiados-con-turquia-por-coronavirus/

[5]Comité Español del ACNUR. Consulta 30 de marzo del 2020. Véase en: https://eacnur.org/es/actualidad/noticias/emergencias/preparacion-respuesta-acnur-coronavirus-covid-19

[6]ACNUR. Consulta 26 de marzo del 2020. Véase en: https://news.un.org/es/story/2020/03/1471372

[7]Norwegian Refugee Council. Consulta: 30 de marzo del 2020. Véase en: https://www.nrc.no/news/2020/march/10-things-you-should-know-about-coronavirus-and-refugees/

[8] Ibid., loc., cit.

[9] Ibid., loc., cit.

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