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Brexiting: Un balance de las consecuencias de un brexit duro para Reino Unido

En un contexto de globalización marcado por la evolución de los países del este y la aparición de nuevas potencias, Europa debe mantenerse más unido que nunca. Eso fue lo que señaló Tony Blair en una conferencia en la Universidad Técnica de Múnich realizada en febrero de este año. El ex primer ministro británico es conocido por ser un opositor del brexit, refiriéndose a la decisión de dejar la Unión Europa como un “terrible error histórico de su país”[1].

 

Así, al ser cuestionado sobre el brexit, manifestó que el Reino Unido no sería capaz de enfrentarse a los futuros “gigantes” económicos (China, Estados Unidos e India) de no contar con el apoyo de los países europeos. Para Blair, si bien la unión del continente europeo tuvo en sus inicios como finalidad la paz, ahora su objetivo es primordialmente político: Defender su sistema de gobierno y sus valores culturales, así como sus intereses, ante los agentes económicos con intereses y objetivos opuestos, que no sigan un modelo capitalista ni compartan los ideales sociales, políticos y culturales occidentales.

 

Blair no es único que defiende esta posición. Encuestas recientes han demostrado que, de realizarse un segundo referéndum, es probable que la mayoría se incline por quedarse dentro de la Unión Europea. Sin embargo, el actual primer ministro – Boris Johnson – se ha mantenido firme en su posición de efectivizar la salida del Reino Unido a como de lugar, sin aceptar la potencial realización de una ratificación popular del brexit.

 

Las conversaciones entre Reino Unido y la Unión Europea han demostrado hasta ahora ser infructuosas, encontrándose inmersos cerca de 3 años en la realización de un acuerdo, que – a la fecha – no se ha logrado concretar. Es así, que cada vez parece más probable que la salida del Reino Unido se realice sin un acuerdo con el bloque europeo. En este sentido, la pregunta que muchos nos realizamos se dirige ante todo a las consecuencias: ¿Qué pasaría con el Reino Unido de realizarse un brexit duro?

 

¿Qué es el brexit duro?

 

La relación de los países con la Unión Europea puede ser dividida en cuatro grupos: los países miembros, aquellos que no guardan relación política o económica con la Unión Europea, los que – como Canadá – cuentan con un tratado de libre comercio, y los que – siguiendo el modelo noruego – se encuentran fuera de la Unión pero dentro del régimen de comercio. La idea del acuerdo planteado por el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea, es que el país en retirada pueda decidir junto con la Unión qué modelo decide seguir.

 

Para Tony Blair, el problema del brexit radica en los intereses del Reino Unido, puesto que se busca obtener “la libertad de Canadá con los beneficios de Noruega”[2]. En esa línea, Blair hace referencia a estos dos sistemas, señalando que el paradigma noruego de encontrarse fuera de la Unión – no obstante, manteniendo todas las reglas –, sería una retirada sin sentido (a pointless brexit), mientras que una salida al estilo canadiense – alejándose de la Unión pero manteniendo una relación económica –, sería una retirada dolorosa (a painful brexit).

 

Sin embargo, la denegación del acuerdo de Theresa May por parte del Parlamento británico y la postura a favor del no-deal brexit de Boris Johnson, parecen alejar al Reino Unido de la posibilidad de un pointless brexit u otro con cualquier tipo de acuerdo. Pareciera ser que la única solución para la salida del Reino Unido de la Unión se encuentra en el brexit duro. Este tipo de brexit puede referirse tanto al no-deal brexit como al hard brexit, entendido como una salida sin acuerdo pero con un tratado de libre comercio – es decir, la solución canadiense –.

 

Para efectos de la presente, tomaremos el brexit duro como sinónimo del no-deal brexit, analizando las consecuencias para el Reino Unido de una salida marcada por la ausencia total de un acuerdo con la Unión Europea.

 

Impacto a corto y mediano plazo

 

Con el 31 de enero del 2020 como nueva fecha límite para llegar a un acuerdo sobre el Brexit y las declaraciones de Johnson de proceder con un brexit duro en caso no se llegue a aceptar ningún acuerdo terminada la prórroga, el panorama para el Reino Unido – sobre todo para los fieles opositores al Brexit – no parece muy alentador.

 

Economistas, sociólogos y politólogos han advertido de las graves consecuencias que un brexit sin acuerdo podría traer para el Reino Unido, sobre todo en el terreno económico. Más allá de las secuelas para el país, una salida de la Unión Europea sin acuerdo traería consigo dificultades para los ciudadanos del Reino Unido, tanto aquellos que viven en territorio británico – sobre todo quienes se verían afectados por el cierre de bordes en Irlanda – como aquellos que residen en otros países miembros de la Unión.

  1. La economía del Reino Unido

Las consecuencias económicas para el Reino Unido de la salida sin acuerdo de la Unión Europea son probablemente los que más preocupan a la población británica. No solo las grandes empresas se verían afectadas por la posible pérdida de capacidad para participar en contratos públicos con otros países europeos, sino que los precios de los servicios en general subirían.

 

Costos de servicios de uso común como las aerolíneas, el internet o los servicios de teléfono se verían afectados – aumentando – al igual que los precios para la energía y el gas. Sin embargo, no son solo estos servicios los que se verían afectados; bienes comerciales de uso cotidiano, como los alimentos y las medicinas, también variarán en sus precios y oferta. Debe tenerse en cuenta que más de la mitad de las medicinas ofrecidas por las farmacias británicas provienen de la Unión Europea o son comercializadas mediante la misma, por lo que es posible que muchas marcas dejen de ser comercializadas o aumenten sus precios, afectando especialmente a las poblaciones vulnerables que no cuenten con los recursos necesarios para obtenerlas.

 

Con respecto a los costos en los alimentos, dado que el Reino Unido no cuenta con una gran producción agrícola – en gran parte debido a las consecuencias del cambio climático sobre su territorio –, la mayor parte de los recursos proviene de otros países miembros de la Unión Europea. Si bien el impacto no será monumental – es decir, que no llegará al punto de agotar la presencia de determinados productos en los comercios –, sí se verá reducida la oferta de alimentos, aumentando además en sus precios como consecuencia de la importación sin un acuerdo comercial.

 

    2. Bordes: Turismo, migración y “el problema irlandés”

 

La retirada de Reino Unido de la Unión Europea representará grandes cambios con respecto a los bordes, la salida del país, la entrada a otros países europeos y el turismo y la migración. Con respecto al turismo, debe recordarse que los ciudadanos británicos eligen mayormente destinos en Europa continental para realizar sus viajes de placer. No obstante, una salida de la Unión Europea implicará gastos adicionales en estos viajes, no solo en lo referido al costo de transporte, sino también a la cobertura de salud, siendo que es probable que los ciudadanos británicos pierdan la Tarjeta de Seguro de Salud Europea (EHIC, por sus siglas en inglés). Ello implica, que deberán contratar un seguro de viaje adicional si desean recorrer algún país de la Unión Europea a manera de turismo, o arriesgarse a no contar con cobertura en caso de un accidente.

 

Asimismo, si bien no necesitarán una visa por menos de 90 días, no obstante, quienes deseen quedarse más tiempo en países del área económica europea (los miembros de la UE, Islandia, Liechtenstein, Suiza y Noruega), es probable que se incluya el requisito de una visa, sea esta de trabajo, estudio o simplemente para permanecer más de 90 días en el país. Además, la entrada a los países europeos se encontraría ceñida por un mayor control en los bordes, perdiendo el beneficio del acceso directo en migraciones otorgado a los ciudadanos de los países miembros de la UE. Cabe resaltar, que también deberán regular su situación si desean manejar en los países que se mantengan en la Unión, puesto que su permiso de conducir probablemente deje de ser homologable.

 

No obstante, el mayor reto será respecto de los bordes que se encuentran en Irlanda. Como se sabe, Irlanda del Norte y la República de Irlanda son territorios divididos en su soberanía, pero que se encuentran sumamente relacionados. Es cotidiano encontrar familias que dividen su vida entre ambos territorios, laborando en uno de los países pero residiendo en el otro. La salida de Reino Unido de la Unión Europea sin un acuerdo implicaría la imposición de un borde entre estas dos naciones, lo cual agravaría las condiciones económicas, además de causar graves problemas sociales y políticos, amenazando con incluso llevar a un eventual retiro de Irlanda del Norte del Reino Unido, con la finalidad de unirse a la Unión Europea como país independiente.

 

Impacto a largo plazo

 

Con respecto al impacto a largo plazo del brexit, se tiene lo ya mencionado por Tony Blair con respecto a la pérdida de poder político y económico de Reino Unido frente a las nuevas potencias. Blair ha señalado que, para poder ser capaces de negociar en calidad de igualdad y defender sus intereses, Reino Unido debe de tener aliados, con quienes comparta intereses políticos y económicos además de valores culturales. Ello cobra mayor importancia cuando observamos que uno de los países proyectados para ser la más grande potencia económica dentro de unos años es China, un país con un paradigma cultural completamente distinto al europeo occidental, así como un modelo político y económico contrario al europeo.

 

Más allá de la pérdida de apoyo político, la salida de la Unión Europea sin un acuerdo implicaría la salida de instituciones internacionales como la Corte Europea de Justicia y la Europol. Perder su relación con la Corte Europea de Justicia implicaría una devaluación en las relaciones políticas del Reino Unido y en la protección de sus derechos frente a otros Estados, elementos que le podrían resultar de gran utilidad ante una eventual retirada de Escocia e Irlanda del Norte. Asimismo, al dejar de contar con el apoyo de la policía europea, el Reino Unido podría perder aliados y fuerza en la lucha contra el crimen organizado, el lavado de activos, el narcotráfico, el terrorismo y otros crímenes trasnacionales, que en la actualidad cuentan con una fuerte presencia.

 

Además, gran parte de la legislación internacional que regula asuntos generales como las medicinas o las marcas registradas perderían su vigencia en Reino Unido por el termino de la afiliación con los cuerpos gubernamentales encargados, situación que causaría un grave caos a nivel legal en la nación.

 

Si bien el Reino Unido se ahorraría los 11, 200 millones de dólares anuales que invierte en el presupuesto de la Unión Europea, las consecuencias económicas a largo plazo afectarían sobre todo a su población más joven. No solo se ha reportado que cerca de 5 mil puestos de empleo podrían perderse en la ciudad de Londres al dejar de ser el “puerto” financiero europeo – lugar que se le ha otorgado por ser una zona angloparlante y accesible al comercio internacional con la Unión Europea –, sino que, dicha falta de empleo no podría verse cubierta por los puestos que se abrirían en otros países de Europa continental, siendo que la preferencia en el acceso a estos empleos se daría entre Estados miembros de la Unión Europea.[3]

 

La más temida consecuencia de un brexit sin acuerdo es la potencial pérdida de Irlanda del Norte y Escocia como parte del territorio del Reino Unido. Irlanda del Norte, como se ha explicado, tendría mucho que perder con el cierre del borde; mientras que Escocia es donde la mayoría de opositores al brexit se encuentran.[4]

 

Entonces… ¿qué queda por hacer?

 

Como lo ha señalado Tony Blair: La decisión del brexit es similar a la de comprar una casa; uno no debería dejar su anterior casa y decidir mudarse sin haber primero visitado la nueva. Pareciera ser que el sentimiento de la población de Reino Unido respecto al brexit ha variado considerablemente después de conocer las potenciales consecuencias económicas, políticas y sociales que la salida de la Unión Europea traería consigo. Como lo ha recordado Blair, existe aún la posibilidad de realizar un segundo referéndum y cancelar el brexit, retomando las relaciones anteriores con la Unión Europea; una opción que resultaría razonable teniendo en cuenta las recientes estadísticas así como los posibles resultados de la retirada planteada.

 

No obstante, Johnson parece determinado a tutelar la opinión de ese 40% que aún se encuentra a favor del brexit, orientado ha realizar lo necesario para efectivizar la retirada de Reino Unido de la Unión Europea. De momento, lo único que queda por hacer es esperar. Esperar y observar la situación – qué se decidirá a fines de enero – así como si finalmente se aprobará el acuerdo o si se realizará una salida sin acuerdo de la Unión Europea. A la fecha, lo único que se sabe a ciencia cierta es que el brexit sin acuerdo no será una salida fácil para el Reino Unido, puesto que sus graves consecuencias económicas y políticas podrían causar un hito en su historia, marcando un nuevo capítulo, cuyos efectos finales son impredecibles, siendo que la pregunta sobre el incierto futuro del Reino Unido es algo que solo el tiempo podrá responder.

 

 

Enlaces de interés:

  • https://www.bbc.com/news/uk-politics-47470864?fbclid=IwAR0TaN-At10LJLAe82M6BSGK4pVEB0yh0E2k21RmnzklyRF-wXd8IlX4SuU

  • https://www.bbc.com/news/uk-politics-48511379

  • https://www.ft.com/content/1f9cefa8-f0f2-11e9-a55a-30afa498db1b

 

 

 

[1] TUM Speakers Series: Tony Blair. (15 de febrero del 2019). Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=2ZzG10gswVw&t=2439s

 

[2] Idem.

 

[3] Al respecto, se ha señalado que para el 2030, Alemania tendría cerca de 2 millones de empleos disponibles, los cuales no serían de fácil acceso para la fuerza laboral británica. Ver más en: https://www.thebalance.com/brexit-consequences-4062999

 

[4] BLANCO, A. y otros. Brexit resultados: mapa de cómo se reparte el voto del referéndum de Reino Unido. Disponible en: https://www.elconfidencial.com/mundo/2016-06-24/brexit-voto-referendum-circunscripciones-reino-unido_1222480/

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